La construcción del Centro de Alta Contención del Crimen Organizado (Cacco) fue puesta en marcha en Costa Rica con la colocación de la primera piedra de un complejo penitenciario diseñado para albergar a más de 5 mil personas privadas de la libertad consideradas de alta peligrosidad. El proyecto toma como referencia el modelo de reclusión implementado en El Salvador, particularmente el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), conocido por su esquema de máxima seguridad.
El acto fue encabezado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y el mandatario costarricense, Rodrigo Chaves, quienes destacaron la cooperación regional como un elemento clave para enfrentar el crimen organizado. Durante el evento, se subrayó que el nuevo centro penitenciario busca responder al crecimiento de estructuras criminales y al incremento de delitos de alto impacto en territorio costarricense.
De acuerdo con información oficial, el Cacco contará con cinco módulos de alta seguridad, fortines de vigilancia perimetral y al menos 20 celdas de aislamiento destinadas a internos considerados de riesgo extremo. El diseño contempla controles estrictos de acceso, vigilancia permanente y una infraestructura orientada a limitar cualquier tipo de operación criminal desde el interior del penal.
Nayib Bukele señaló que la experiencia salvadoreña en materia de control penitenciario y combate a las organizaciones delictivas puede servir como referencia para otros países de la región. Indicó que el intercambio de modelos y estrategias permite fortalecer las capacidades institucionales frente a amenazas comunes como el narcotráfico y las pandillas transnacionales.
Por su parte, Rodrigo Chaves defendió la adopción de esquemas probados en otros países, al considerar que la seguridad pública exige decisiones firmes y la disposición de aprender de experiencias externas. El proyecto del Cacco se perfila como una de las principales apuestas del gobierno costarricense para reforzar su sistema penitenciario y contener la operación del crimen organizado desde los centros de reclusión.