El asesor de árbitros de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) en Michoacán, José Antonio Bucio Alcaraz, aseguró que el interés de los jóvenes por dedicarse al arbitraje de manera profesional ha ido en aumento en los últimos años.
En entrevista con Evangelio, el que fuera silbante por un periodo de 13 años, detalló que en el caso de Michoacán se tienen en promedio seis árbitros nuevos por ciclo, situación que se replica en el resto de los estados.
Al respecto, consideró que uno de los factores que ha impulsado este crecimiento es la formalización que se le ha dado a la formación a través de la Escuela Nacional de Árbitros.
A comparación de hace más de una década, cuando el proceso para llegar a ser profesional implicaba hacer pruebas físicas y entrenar sobre la marcha, ahora se contempla un programa completo de estudio.
“Ahora todo se hace de una manera más formal, con un curso que tiene una duración de un año, en el que se incluyen prácticas, entonces aproximadamente están saliendo seis árbitros por año en cada una de las escuelas”, expuso.
Por otra parte, resaltó que las aspiraciones económicas y la oferta laboral son otros factores que atraen a los jóvenes, ya que antes de llegar a Liga Mx, tienen la oportunidad de desarrollarse hasta en ocho categorías inferiores.

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Aunado a esto, el exárbitro de Liga de Expansión apuntó que algo que se ha tomado en cuenta en la FMF es en preparar a silbantes jóvenes, pues al igual que en el ramo de los futbolistas, lo que se pretende es que debuten a edad temprana para que puedan realizar una prolongada carrera profesional.
Área de oportunidad
A decir de la directora del Sistema Nacional de Capacitación ENDIT de la FMF en Michoacán, Verónica Hernández Zamudio, el arbitraje se está visualizando como un área de oportunidad para los aspirantes a estar involucrados en alguna rama del futbol.
Tan sólo en el mayo pasado, informó a Evangelio que la matrícula de nuevos estudiantes que querían ser árbitros era de once, lo que, desde su óptica, es un reflejo del interés que está generando dicha profesión.
Asimismo, indicó que hace cinco años no existía una certificación como tal para aquellos que querían ser árbitros, pues simplemente recibían un curso exprés de 36 horas.
Dentro del programa que se maneja en la Escuela Nacional de Árbitros, destaca el desarrollo técnico (saber posicionarse dentro de una cancha), la psicología para que los jueces sepan mantener una personalidad justa en la cancha y no se dejen intimidar ni por jugadores o afición, además de la preparación física y ciencias aplicadas al deporte.