La economía de Estados Unidos registró un crecimiento anualizado de 0.7% durante el cuarto trimestre de 2025, cifra menor a la estimación preliminar y por debajo de las previsiones de analistas. El dato fue publicado por el Buró de Análisis Económico, que revisó a la baja el cálculo inicial de 1.4% correspondiente al periodo de octubre a diciembre.
La revisión refleja una desaceleración significativa respecto al trimestre anterior, cuando el producto interno bruto (PIB) había crecido a una tasa anualizada de 4.4%. Entre los factores que explican el menor dinamismo se encuentran una reducción en el gasto público, una caída en las exportaciones y un menor ritmo en el consumo de los hogares, además de ajustes en la inversión.
De acuerdo con el informe oficial, el crecimiento del PIB fue impulsado principalmente por el aumento del gasto de los consumidores y por la inversión privada, aunque estos factores fueron parcialmente compensados por la disminución del gasto gubernamental y por el desempeño más débil del comercio exterior.
El informe también señala que un indicador clave de la demanda interna, las ventas finales a compradores privados nacionales, aumentó 1.9% en el mismo periodo, cifra inferior a la estimación previa. Asimismo, el índice de precios de los gastos de consumo personal uno de los indicadores de inflación seguidos por la Reserva Federal registró un incremento cercano al 2.9% en el trimestre.
Analistas y reportes económicos indicaron que factores como el cierre parcial del gobierno federal ocurrido en el último trimestre del año y revisiones a la baja en diversos componentes del gasto influyeron en el menor crecimiento de la economía estadounidense hacia el final de 2025.
Las autoridades económicas prevén publicar una estimación final del comportamiento del PIB del cuarto trimestre en las próximas semanas, mientras economistas mantienen seguimiento a los indicadores para evaluar el desempeño de la economía estadounidense al inicio de 2026.