Una escalada violenta sacudió la franja fronteriza entre Huehuetenango, San Marcos y territorio mexicano. Células armadas del crimen organizado incursionaron de manera simultánea para ejecutar una serie de agresiones dirigidas contra autoridades y líderes del grupo criminal conocido como Cartel Chiapas-Guatemala.
Fuentes en la zona señalaron que el objetivo principal de la ofensiva era descabezar a la estructura rival, buscando específicamente a “El Teniente” y “El Mosh”, cabecillas de dicho grupo. El enfrentamiento derivó en un saldo preliminar de tres personas fallecidas -cifra aún no confirmada oficialmente- y la incautación de armas de alto poder. Además, el Ejército de Guatemala reconoció que uno de sus oficiales resultó herido durante los hechos.
El Mensaje del CO
La responsabilidad fue confirmada por el Cártel de Sinaloa mediante una serie de mantas localizadas en la zona, presuntamente vinculadas al ala de Los Chapitos.
El mensaje, dirigido tanto a sus rivales como al Estado guatemalteco, fue contundente: “Gobierno de Guatemala, no protejas a Antonio Martínez, alias ‘Toño’, y a Bladimir López Orantes, porque te van a calentar tu país. Vamos por ellos”. Las mantas, extendidas en varios municipios fronterizos, exigen que los líderes del grupo Chiapas/Guatemala (Martínez y López Orantes) no reciban protección institucional. A sus enemigos les lanzaron un reto directo: “Bladimir, Toño, Teniente Mosh y Luis ‘Monchis’, salgan al toro”.
La acción coordinada consistió en seis ataques armados simultáneos, con la presunta incursión de hombres del CO a través de pasos irregulares en San Marcos y Huehuetenango. Este episodio profundiza la disputa que se ha gestado por meses, siendo una respuesta al reacomodo interno que vive el grupo Chiapas/Guatemala desde la muerte de Baldemar “Tío Balde” Calderón Carrillo en junio.
La tensión en la frontera se mantiene alta mientras ambos gobiernos refuerzan la vigilancia y las comunidades reportan temor a nuevos hostigamientos.