La pintura Iris, del artista francés Claude Monet, fue subastada en 50 millones de euros en París, con lo que se convirtió en la obra de arte más cara vendida en una subasta en Francia. La venta se realizó este jueves 22 de octubre, en una sesión organizada por Sotheby’s.
El lienzo, realizado durante los últimos años de vida del pintor, superó ampliamente las estimaciones iniciales, que lo situaban entre 22 y 30 millones de euros. La puja se prolongó durante cerca de 45 minutos, con compradores que participaron por teléfono.
La obra mide 1.60 metros de alto por 1.80 de ancho y permaneció durante décadas en la residencia parisina de la familia Schlumberger. Hasta su presentación pública, solo se conocía a través de una fotografía en blanco y negro.
La pintura fue adquirida originalmente por Jeanne Schlumberger, coleccionista de arte que la compró directamente a la familia de Monet. Desde entonces, el cuadro permaneció en la colección privada, alejado de la vista del público.
La subasta formó parte de la venta de una colección de la familia Schlumberger, integrada por obras impresionistas que salieron al mercado en París. Además de Iris, otras pinturas de Monet alcanzaron cifras millonarias durante la jornada: Saule pleureur se vendió por 9.6 millones de euros y La Seine à Vernon, por 4.2 millones.
Aunque el resultado estableció una marca para el mercado francés, Monet ya había alcanzado cifras superiores en otras subastas internacionales. En 2019, su pintura Meules, perteneciente a una serie de paisajes con montones de heno, se vendió por 110.7 millones de dólares en Nueva York.
Claude Monet (1840-1926) fue uno de los principales representantes del impresionismo, movimiento artístico caracterizado por el interés en captar la luz, el color y los cambios de la naturaleza. Sus pinturas de jardines, nenúfares y paisajes se encuentran entre las más cotizadas del mercado internacional del arte.