Mientras los economistas observan el mercado de valores y las tasas de empleo en busca de señales de una recesión, algunos están explorando indicadores menos convencionales para evaluar la salud del gasto discrecional del consumidor.
Con los aranceles de la administración Trump que podrían aumentar los precios, los recortes en el empleo federal y un mercado de valores volátil, la especulación sobre una posible recesión está en aumento.
Si bien los economistas definen una recesión como una “disminución significativa de la actividad económica” que persiste durante meses, y tradicionalmente analizan factores como los ingresos reales, el desempleo, la producción industrial, las ventas minoristas y el PIB, también existen pistas que pueden revelar una disminución en el gasto.
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Aunque los analistas creen que la economía es estable por ahora, con Goldman Sachs estimando una probabilidad del 20 % de una recesión este año, estos son algunos de los indicadores curiosos que están observando:
Índice de ropa interior masculina: Una disminución en las ventas de ropa interior masculina, según una teoría respaldada por el expresidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, sugiere que los consumidores están recortando gastos discrecionales.
Disminución de las ventas de snacks: El aumento de los precios de los alimentos está provocando que los consumidores reduzcan sus compras de productos indulgentes como salsas, frutos secos y dulces.
Abundancia de cigarrillos: Una acumulación de cartones de cigarrillos en las gasolineras puede indicar que los consumidores están reduciendo el gasto en artículos innecesarios y buscando formas de reducir los costos.
Aumento de las ventas de botellas pequeñas de licor: Un aumento en las ventas de botellas de licor en miniatura (“botellas de avión”) sugiere que los consumidores están optando por opciones más económicas, incluso si el costo por onza es mayor.