Después de más de 35 horas de traslado desde Europa, cuatro rinocerontes blancos llegaron al Zoológico Guadalajara con una misión que va más allá de su exhibición: contribuir a la reproducción y conservación de una especie amenazada por la caza furtiva y la pérdida de su hábitat.
Los ejemplares, llamados Salma, Moana, Lewa y Wami, arribaron el miércoles 21 de octubre tras un operativo que requirió más de un año de planeación y meses de entrenamiento para acostumbrarlos a las cajas especiales en las que viajaron desde París, Francia.
Salma, de cinco años, y Moana, de nueve, proceden de un zoológico de Alemania; Lewa, de cuatro años, llegó desde Francia, mientras que Wami, el único macho del grupo y de 15 años, fue trasladado desde el Zoológico de París.
De acuerdo con el personal del zoológico tapatío, los cuatro animales llegaron en buenas condiciones de salud. Antes de emprender el recorrido, fueron habituados a los contenedores de transporte para facilitar su ingreso y reducir el estrés durante el viaje.
Ahora permanecerán en cuarentena, bajo supervisión veterinaria, mientras se adaptan a las instalaciones y a las condiciones de su nuevo entorno. Por ello, todavía no podrán ser visitados por el público.
La llegada de los rinocerontes forma parte del Programa Ex Situ de la Asociación Europea de Zoológicos y Acuarios (EAZA), una iniciativa internacional que busca conservar poblaciones de especies amenazadas bajo cuidado humano y favorecer su reproducción.
El objetivo es que los ejemplares puedan reproducirse en condiciones controladas y contribuir a mantener una población viable a largo plazo. Las futuras crías podrían integrarse a otros proyectos de conservación, de acuerdo con las necesidades del programa.
La caza ilegal, impulsada en parte por la demanda de sus cuernos, representa una de las principales amenazas para estos animales. A ello se suma la reducción y fragmentación de sus hábitats naturales por el crecimiento urbano, la infraestructura y otros cambios ambientales.
Aunque el rinoceronte blanco del sur, al que pertenecen los cuatro ejemplares, no debe confundirse con el rinoceronte blanco del norte, cuya situación es mucho más crítica, los programas de reproducción bajo cuidado profesional buscan anticiparse a un mayor deterioro de las poblaciones silvestres.
Por ahora, Salma, Moana, Lewa y Wami deberán completar su cuarentena y proceso de adaptación antes de incorporarse a las áreas destinadas al público.
La previsión del Zoológico Guadalajara es que puedan integrarse al Safari Masai Mara durante Semana Santa de 2027, siempre que su evolución y las condiciones de las instalaciones lo permitan.
Su llegada coloca a Guadalajara dentro de una red internacional de instituciones que buscan preservar al rinoceronte blanco. El reto será que esta nueva etapa no solo permita a los ejemplares adaptarse a su hogar en Jalisco, sino también contribuir a la supervivencia de su especie.