El Banco Central de Cuba autorizó a un grupo de diez empresas, nueve privadas y una de carácter mixto, a utilizar criptomonedas para realizar pagos internacionales, en lo que representa la primera licencia de este tipo desde que el país reguló los activos virtuales en 2021. La medida fue dada a conocer mediante disposiciones oficiales publicadas en la Gaceta, marcando un paso en la incorporación de herramientas digitales dentro del sistema financiero cubano.
Las criptomonedas son activos digitales que utilizan tecnología de criptografía y redes descentralizadas, como blockchain, para registrar y validar transacciones sin la intervención directa de bancos centrales u otras instituciones financieras tradicionales. Entre sus principales características se encuentran la posibilidad de realizar transferencias internacionales de forma directa, así como su operación a través de plataformas digitales especializadas.
De acuerdo con la información difundida por medios internacionales, la autorización establece que las operaciones deberán realizarse bajo un esquema regulado y únicamente a través de proveedores de servicios de activos virtuales previamente aprobados por la autoridad monetaria. Este marco busca mantener el control estatal sobre las transacciones, al tiempo que permite a las empresas acceder a mecanismos alternativos para sus operaciones en el exterior.
Las entidades autorizadas pertenecen principalmente al sector de micro, pequeñas y medianas empresas y deberán cumplir con requisitos específicos, como reportar de manera periódica las operaciones realizadas, incluyendo montos, tipo de activos utilizados y plataformas empleadas. Además, las licencias otorgadas tienen una vigencia limitada con posibilidad de renovación sujeta a evaluación por parte del Banco Central.
La medida se enmarca en un proceso gradual de incorporación de activos virtuales en la economía cubana, iniciado con regulaciones previas que permitieron el uso de criptomonedas bajo autorización estatal. Desde entonces, las autoridades han mantenido un enfoque controlado sobre estas herramientas, limitando su uso a actividades específicas y bajo supervisión directa de las instituciones financieras del país.
El uso de criptomonedas en pagos internacionales abre una nueva vía para que empresas cubanas realicen transacciones fuera del sistema financiero tradicional, en un entorno donde las operaciones externas enfrentan restricciones y limitaciones operativas. La implementación de esta medida será observada en función de su impacto en las operaciones comerciales y en la integración de tecnologías digitales dentro del sistema económico del país.