El canciller cubano Bruno Rodríguez afirmó que Estados Unidos intenta desvirtuar la labor de las brigadas médicas de la isla en el extranjero, al tiempo que reiteró el compromiso de mantener la cooperación sanitaria internacional y el envío de personal médico a países que soliciten apoyo.
Rodríguez señaló que estas misiones representan una expresión de solidaridad y apoyo a sistemas de salud con limitaciones, y destacó que Cuba mantiene este programa desde 1963, con presencia en múltiples países a lo largo de las décadas.
Diversos informes de organizaciones internacionales, entre ellas la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, han señalado posibles afectaciones a derechos laborales de los profesionales que participan en estas brigadas, incluyendo condiciones contractuales restrictivas y cuestionamientos sobre la distribución de ingresos. También organizaciones como Human Rights Watch han expresado preocupación por el control estatal sobre estos programas.
Asimismo, organizaciones no gubernamentales como Prisoners Defenders han denunciado posibles prácticas de explotación laboral en el marco de estas misiones, incluyendo retenciones salariales y restricciones de movilidad, mientras el gobierno cubano rechaza estas acusaciones y sostiene que se trata de cooperación médica internacional.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha reconocido al mismo tiempo la importancia del trabajo del personal sanitario cubano en la atención de poblaciones vulnerables en distintos países, especialmente en contextos con sistemas de salud limitados.
El debate sobre las brigadas médicas se mantiene en el ámbito internacional, en medio de tensiones políticas entre Cuba y Estados Unidos y de cuestionamientos sobre las condiciones en las que opera este modelo de cooperación.