El viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, afirmó este domingo que las fuerzas armadas del país se están preparando para enfrentar una eventual agresión militar por parte de Estados Unidos, aunque consideró ese escenario poco probable.
“Nuestras fuerzas armadas siempre están preparadas y, de hecho, estos días se están preparando para la posibilidad de una agresión militar”, declaró Cossío, citado por medios estatales y agencias internacionales. Añadió que la nación caribeña, en caso de confrontación, estaría dispuesta a movilizarse como “una nación en su conjunto”, aunque sostuvo que esperan que el conflicto no ocurra.
La advertencia se da en un clima de tensiones crecientes entre La Habana y Washington, exacerbadas tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y recientes declaraciones de líderes estadounidenses sugiriendo que Cuba podría enfrentar una intervención militar si no cambia su rumbo político. Según informes, altos funcionarios de la administración estadounidense han expresado que estarían preocupados si vivieran en Cuba y formaran parte de su gobierno.
En enero, el presidente estadounidense firmó una orden que impone aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, en un intento por aumentar la presión económica sobre la isla, que ya enfrenta escasez debido al bloqueo energético y a la interrupción de envíos de crudo. Este bloqueo ha profundizado la crisis económica cubana, provocando apagones frecuentes en servicios básicos como hospitales, transporte público y otros sectores estatales.
La situación regional y la tensión bilateral han generado reacciones diversas: mientras La Habana insiste en que no busca un conflicto armado, reforzando su preparación militar, múltiples analistas internacionales coinciden en que la probabilidad de un enfrentamiento directo sigue siendo baja, aunque la incertidumbre política y el deterioro económico mantienen alta la preocupación entre observadores y poblaciones civiles.
Cuba, afectada por la escasez de combustible y los efectos del bloqueo, asegura que prioriza la diplomacia y se muestra abierta al diálogo con Estados Unidos, siempre que se respeten su soberanía y el cese de medidas que consideran agresivas, según autoridades cubanas citadas por medios internacionales.