Cuba rechaza acusaciones de Washington y niega presencia militar o de inteligencia extranjera en la isla
evangelio | 2 febrero, 2026

El gobierno de Cuba negó este domingo albergar bases militares o de inteligencia extranjeras y rechazó las acusaciones de Estados Unidos que derivaron en nuevas medidas para bloquear el suministro de petróleo a la isla, al considerar que dichas afirmaciones carecen de fundamento y distorsionan la realidad.

En un comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, La Habana afirmó que Cuba no representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense ni ha respaldado actividades hostiles contra ese país. Asimismo, negó cualquier vínculo con organizaciones terroristas o extremistas, uno de los señalamientos incluidos en la reciente orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

“La República de Cuba no alberga bases militares o de inteligencia extranjeras y no permitirá que su territorio sea utilizado para actuar contra ninguna nación”, señaló la cancillería, al tiempo que rechazó la caracterización de la isla como un riesgo para la seguridad de Estados Unidos.

La respuesta cubana surge luego de que Trump firmara una orden ejecutiva que declara a Cuba una amenaza para la seguridad nacional y establece la imposición de aranceles a los países que vendan o suministren petróleo a la isla, una medida que, en la práctica, profundiza la crisis energética cubana. Entre los argumentos esgrimidos por Washington se encuentra la supuesta existencia en Cuba de “las mayores instalaciones de inteligencia de señales de Rusia en el extranjero”.

El gobierno cubano también negó de manera categórica cualquier relación con el terrorismo. En el documento, reafirmó su condena “inequívoca” a todas las formas de terrorismo y subrayó que mantiene una política de “tolerancia cero” frente al financiamiento de estas actividades y el lavado de dinero.

La cancillería aclaró que cualquier contacto pasado con personas que posteriormente fueron designadas como terroristas se dio únicamente en contextos humanitarios o de procesos de paz reconocidos internacionalmente, a solicitud de gobiernos extranjeros y de forma transparente.

Pese al aumento de tensiones, La Habana expresó su disposición a retomar y ampliar la cooperación bilateral con Estados Unidos en áreas de interés común, como la lucha contra el terrorismo, el combate al narcotráfico, la prevención del lavado de dinero, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros, siempre subrayó, sin renunciar a la defensa de su soberanía e independencia.

“El pueblo cubano y el pueblo estadounidense se benefician del compromiso constructivo y la coexistencia pacífica”, concluye la declaración, en la que el gobierno cubano reiteró su apertura a un diálogo respetuoso y recíproco, basado en el derecho internacional y en resultados concretos.

Comparte