Cuba recibió un cargamento de aproximadamente 100 mil toneladas de petróleo ruso, en medio del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos y las presiones internacionales encabezadas por la administración del presidente Donald Trump.
El suministro llegó a través del buque petrolero Anatoly Kolodkin, que arribó al puerto de Matanzas con cerca de 700 mil barriles de crudo, en lo que representa el primer envío de este tipo en varios meses para la isla. 
La entrega ocurre en un escenario de restricciones impulsadas por Estados Unidos, que ha buscado frenar el suministro de combustible hacia Cuba mediante sanciones y advertencias a países exportadores, como parte de una estrategia de presión económica. 
Pese a este cerco, el envío ruso fue permitido bajo criterios considerados excepcionales, en medio de una crisis energética que ha provocado apagones prolongados y afectaciones en servicios básicos en el país caribeño. 
Autoridades rusas han señalado que el apoyo energético a Cuba podría continuar con nuevos envíos, mientras que desde Estados Unidos se ha mantenido la política de sanciones, aunque con decisiones puntuales caso por caso respecto al ingreso de combustible a la isla.