El Gobierno cubano recibió este jueves en La Habana los restos de los 32 militares que murieron durante los ataques de Estados Unidos en Caracas, una operación que culminó con la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero.
Los féretros arribaron alrededor de las siete de la mañana al Aeropuerto Internacional José Martí, trasladados en un avión militar y cubiertos con banderas cubanas. En la terminal aérea estuvieron presentes el presidente Miguel Díaz-Canel, el exmandatario Raúl Castro, ministros, altos mandos de las Fuerzas Armadas y otras autoridades del Estado.
Durante el acto de recibimiento, realizado en la propia pista del aeropuerto, las autoridades destacaron el papel de los militares fallecidos en la defensa de lo que consideran una causa justa y reafirmaron la posición del Gobierno frente a la intervención estadounidense en Venezuela.
Tras la ceremonia inicial, se inició un recorrido solemne por varias calles de la capital. El trayecto culminará en el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, donde los restos serán expuestos para que la población pueda rendir homenaje.
Este acto marca el inicio de dos jornadas de movilización política y simbólica en la isla, centradas en la denuncia del operativo llevado a cabo por Washington y la detención de Maduro, un hecho que el Ejecutivo cubano ha calificado reiteradamente como un secuestro.
Para el viernes está prevista una concentración en la Tribuna Antiimperialista, ubicada frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana. Desde ese punto se dará inicio a una marcha popular, retomando una iniciativa impulsada en décadas pasadas y que ha sido utilizada en contadas ocasiones.
La última movilización de este tipo se realizó en diciembre de 2024, tras la victoria electoral del presidente estadounidense Donald Trump. El actual contexto ha llevado al Gobierno cubano a endurecer su discurso contra Washington, especialmente tras confirmar la muerte de los 32 militares durante el operativo en Venezuela.
Durante años, analistas señalaron que el círculo cercano de seguridad del presidente venezolano estaba integrado en gran parte por personal cubano, algo que nunca fue confirmado oficialmente por La Habana ni por Caracas. Sin embargo, informes internacionales han documentado acuerdos de cooperación en materia de seguridad entre ambos países desde mediados de la década de 2000.
La tensión bilateral aumentó aún más luego de que el presidente de Estados Unidos advirtiera que Cuba dejará de recibir recursos y petróleo venezolano, al acusar a la isla de haber sostenido a los últimos gobiernos chavistas mediante servicios de seguridad.
El recibimiento de los restos se produce así en un escenario de fuerte confrontación política y diplomática, con repercusiones que podrían redefinir las relaciones entre Cuba, Venezuela y Estados Unidos en el corto y mediano plazo.