La familia de Merlín, el pato que se convirtió en uno de los símbolos espontáneos del Mundial de Futbol 2026, logró acceder a una vivienda propia tras obtener un crédito del Instituto de Vivienda de la Ciudad de México (INVI), dejando atrás el local comercial donde habitó durante varios años.
El anuncio fue realizado por Karla Ivette Gómez, dueña de Merlín y comerciante de la Alameda Central, durante una llamada con la presidenta Claudia Sheinbaum en la conferencia matutina de este viernes. Ahí agradeció el apoyo recibido y confirmó que su familia ya cuenta con un hogar, luego de concretarse el financiamiento en coordinación con las autoridades de la Ciudad de México.
La historia de Karla y su familia cobró notoriedad semanas atrás, cuando se dio a conocer que vivían en un local adaptado como vivienda mientras atendían su negocio. Tras viralizarse el caso, iniciaron el trámite para acceder a un crédito habitacional del INVI, con el que finalmente pudieron adquirir una casa.
Durante la conversación con la mandataria, Karla reiteró que su intención nunca fue recibir una vivienda de manera gratuita, sino obtener la oportunidad de comprar un patrimonio mediante un esquema de financiamiento que pudiera pagar con el fruto de su trabajo.
Merlín alcanzó fama nacional durante la Copa del Mundo de 2026 al aparecer con la camiseta de la Selección Mexicana en calles de la capital, convirtiéndose en un fenómeno en redes sociales y en una de las imágenes más representativas de la afición mexicana. Su popularidad incluso llevó a que la familia iniciara el registro de la marca “Pato Merlín” ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), después de que terceros intentaran apropiarse del nombre con diversas solicitudes de registro.