Un jurado federal en Miami declaró culpables a Arcángel Pretel Ortiz, Antonio Intriago, Walter Veintemilla y James Solages por su participación en la conspiración vinculada al secuestro o asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moïse, ocurrido en 2021 en Puerto Príncipe.
El proceso judicial concluyó tras varias semanas de audiencias en las que se estableció su participación en la planeación realizada en el sur de Florida entre febrero y julio de 2021, con el objetivo de remover al mandatario haitiano y facilitar su reemplazo por una figura afín a los intereses del grupo implicado.
El ataque ocurrió el 7 de julio de 2021 dentro de la residencia privada del presidente en Pétion-Ville, donde un comando integrado por mercenarios ejecutó la operación que derivó en su muerte, con participación de exmilitares colombianos reclutados para la misión.
El plan contemplaba una supuesta detención con respaldo externo, pero terminó en un homicidio tras el fracaso de intentos previos de captura. Algunos de los involucrados mantenían vínculos previos con organismos de seguridad estadounidenses en calidad de informantes.
El esquema incluía la eventual instalación de Christian Sanon como figura presidencial, quien posteriormente otorgaría contratos a empresas relacionadas con los organizadores del plan. Su proceso judicial permanece pendiente debido a su estado de salud.
El asesinato de Jovenel Moïse provocó una crisis política profunda en Haití, con debilitamiento institucional y el avance de grupos armados, además de un deterioro sostenido de la seguridad y las condiciones humanitarias que ha impulsado movimientos migratorios hacia otros países, especialmente Estados Unidos.