La orden de aprehensión contra el empresario regiomontano Raúl Rocha Cantú, propietario de los derechos del certamen Miss Universo, volvió a entrar en vigor luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) le retiró el beneficio legal que lo mantenía en libertad como supuesto testigo colaborador.
La decisión se tomó después de que la FGR determinó que Rocha Cantú incumplió con el acuerdo de colaboración, ya que nunca acudió a rendir declaración y posteriormente se dio a la fuga. Ante este escenario, un juez federal autorizó nuevamente su captura por delitos relacionados con el tráfico de armas de fuego y el comercio ilegal de hidrocarburos.
El mandamiento judicial fue emitido por Octavio Alarcón Terrón, juez de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio, adscrito al Centro de Justicia Penal Federal en Querétaro, dentro de la causa penal 495/2025.
De acuerdo con el expediente, Rocha Cantú había sido beneficiado con un criterio de oportunidad en los últimos días de la gestión de Alejandro Gertz Manero al frente de la FGR. Sin embargo, el proceso para retirarle ese beneficio se concretó ya bajo la administración de Ernestina Godoy Ramos, al constatarse que el empresario no cumplió con su parte del acuerdo.
La investigación señala que el 15 de noviembre de 2025 el juez federal ordenó la detención de Rocha Cantú junto con otros presuntos integrantes de una organización criminal acusada de operar esquemas de delincuencia organizada, tráfico de armas y robo y distribución ilegal de combustible. En ese momento, el juzgador consideró que existían elementos suficientes para proceder penalmente.
No obstante, el 19 de noviembre, apenas cuatro días después, la propia Fiscalía solicitó cancelar la orden de captura únicamente en contra del empresario, al argumentar que aportaría información clave sobre la red criminal investigada. Ese beneficio quedó sin efecto tras su incumplimiento.
Las indagatorias de la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada apuntan a presuntos vínculos financieros entre Rocha Cantú y Jacobo Reyes León, alias “Yaicob”, identificado como líder de la célula criminal, así como con Daniel Roldán Morales, señalado como operador en la distribución del combustible robado.
El caso generó amplio impacto público al involucrar a una figura conocida del ámbito empresarial y del entretenimiento internacional. Lo que inicialmente parecía un escándalo aislado, colocó al dueño de Miss Universo en el centro de una investigación federal por delitos graves, no como promotor de certámenes de belleza, sino como presunta pieza relevante dentro de una red dedicada al tráfico de armas y al mercado ilegal de hidrocarburos.