El emblemático Mandarin Oriental Miami fue demolido este domingo en una espectacular implosión que marcó el fin de más de 25 años de historia en una de las zonas más exclusivas de Miami.
El edificio, de 23 niveles, colapsó en menos de 20 segundos, en lo que se convirtió en la mayor demolición controlada de este tipo registrada en la ciudad durante la última década. El operativo se realizó sin necesidad de evacuar a los residentes del distrito de Brickell, aunque se recomendó a los vecinos cercanos permanecer en sus viviendas con puertas y ventanas cerradas como medida preventiva.
En el terreno que ocupaba el hotel se desarrollará The Residences at Mandarin Oriental, un complejo valuado en mil millones de dólares que incluirá dos torres residenciales con departamentos cuyo costo oscilará entre 4.9 y 100 millones de dólares. De acuerdo con los desarrolladores, la mitad de las unidades de la torre sur ya han sido comercializadas.
El proyecto abarcará una superficie de 20 mil metros cuadrados, de los cuales más de 9 mil estarán destinados a amenidades, incluyendo 11 albercas, espacios de bienestar con tratamientos integrales, jardines de meditación, restaurantes de alta gama, una vinoteca privada y simuladores de golf.
Además, se contempla la construcción de un nuevo hotel de la cadena Mandarin Oriental, con 121 habitaciones, que será la propiedad insignia de la firma en Norteamérica.
La demolición representa el cierre de un capítulo para el icónico inmueble, que durante más de dos décadas hospedó a celebridades como Will Smith y Penélope Cruz, así como a integrantes del Real Madrid, consolidándose como uno de los referentes del lujo en la ciudad.