El panorama agrícola nacional ha alcanzado un punto de inflexión crítico durante 2025, marcado por un incremento sin precedentes en la adquisición de granos básicos en el extranjero. Según el reporte más reciente del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), las importaciones de maíz blanco registraron un repunte histórico del 310,7% durante el mes de noviembre, escalando desde las 216 mil toneladas métricas reportadas en 2024 hasta alcanzar las 887 mil toneladas. Este volumen no solo representa un hito estadístico, sino que consolida a México como el principal importador global de maíz en sus variedades blanca y amarilla, subrayando la vulnerabilidad del sistema de abasto para el consumo humano y la industria pecuaria.
Esta dinámica de compras masivas responde a una necesidad estructural de insumos estratégicos que la producción interna no ha logrado satisfacer. Aunque el maíz amarillo presentó una ligera disminución del 0,8% debido a ajustes temporales en la demanda de los sectores ganadero y avícola, el acumulado general de granos y oleaginosas alcanzó los 43,6 millones de toneladas métricas. El valor económico de estas transacciones ascendió a los 13,496 millones de dólares, lo que posiciona a la nación como el segundo importador mundial de granos y oleaginosas en su conjunto, evidenciando una dependencia externa que continúa profundizándose año con año.
El GCMA advirtió que esta tendencia proyecta un escenario complejo para la soberanía alimentaria del país, ya que la autosuficiencia en estos rubros se encuentra actualmente por debajo de los niveles mínimos de seguridad recomendados por la FAO. La falta de políticas públicas orientadas a elevar la productividad en el campo mexicano sugiere que las importaciones seguirán una ruta ascendente, obligando al país a destinar cada vez más divisas para garantizar el suministro básico. Sin una transformación en la infraestructura hidroagícola y tecnológica, México enfrentará el reto de gestionar un abasto que depende casi totalmente de las fluctuaciones de los mercados internacionales y la disponibilidad de excedentes de otros países productores.