El exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, fue entregado este miércoles por autoridades estadounidenses a México en la frontera entre San Diego y Tijuana.
La repatriación del exmandatario se concretó tras años de procesos judiciales internacionales vinculados a delitos de corrupción y lavado de dinero.
Una vez en territorio nacional, Yarrington fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), donde se le realizaron los exámenes médicos correspondientes como parte del protocolo de ingreso. El procedimiento se llevó a cabo en instalaciones de la FGR cercanas a la frontera norte.
Posteriormente, este mismo 9 de abril, el exgobernador fue trasladado a la Ciudad de México por vía aérea, donde se prevé continúe su proceso judicial ante las autoridades competentes.
Te puede interesar: La FGR desmiente cancelación de ficha roja contra Cabeza de Vaca
La entrega representa un paso clave en los esfuerzos de cooperación entre México y Estados Unidos en materia de justicia y combate a la impunidad.
El caso de Yarrington ha sido emblemático dentro de los expedientes de corrupción de alto perfil en México, debido a las acusaciones que enfrentó por haber utilizado su cargo público para beneficio personal y por sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
Las autoridades mexicanas no han confirmado aún el destino penitenciario que tendrá el exfuncionario.