Las autoridades colombianas desactivaron este miércoles un autobús cargado con explosivos en una carretera del departamento del Cauca, en el suroeste del país, a dos días de la toma de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien asumirá el cargo en una ceremonia programada en la ciudad de Cali.
La Policía informó que ejecutó la Operación Prometeo sobre la vía Panamericana, principal corredor vial del suroeste colombiano, donde fue interceptado un vehículo acondicionado con 420 kilos de nitrato de amonio distribuidos en siete cilindros.
Según el comunicado oficial, el autobús presuntamente había sido preparado por el Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las antiguas FARC, y tenía como objetivo atacar instalaciones militares y policiales en Cali.
Las autoridades señalaron que la acción habría sido ordenada por alias “Iván Mordisco”, jefe del EMC y uno de los criminales más buscados de Colombia, desde el Bloque Occidental Jacobo Arenas.
De acuerdo con la información policial, el propósito era “sabotear y generar vigencia militar durante el acto de posesión del presidente electo”.
Durante el operativo también fueron asegurados el autobús, los siete cilindros con explosivos y las plataformas que serían utilizadas para lanzarlos.
La desactivación de la bomba ocurre en medio de un fuerte despliegue de seguridad por la ceremonia de investidura que se realizará este viernes en Cali, capital del departamento de Valle del Cauca.
De la Espriella, identificado con posiciones de ultraderecha, decidió celebrar su posesión en esa ciudad y no en Bogotá, argumentando que el suroeste colombiano ha sido golpeado durante décadas por la violencia guerrillera y el narcotráfico y que su gobierno buscará respaldar desde el inicio a las Fuerzas Militares y la Policía.
El presidente electo ha sostenido que uno de sus objetivos será “retomar la soberanía” en materia de seguridad ciudadana, al considerar que el gobierno saliente de Gustavo Petro permitió el fortalecimiento de grupos armados ilegales en distintas regiones del país.
La semana pasada, tanto el Senado como la Cámara de Representantes aprobaron trasladarse a Cali para asistir a la ceremonia de posesión presidencial, una decisión poco habitual que subraya el simbolismo político y de seguridad que tendrá el inicio del nuevo gobierno colombiano.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas detenidas en relación con el autobús bomba y continúan las investigaciones para establecer cómo fue movilizado el vehículo y quiénes participaron en su acondicionamiento.