Un nuevo estudio científico reveló que el parásito responsable de la malaria, Plasmodium falciparum, utiliza diminutas vesículas cargadas de material genético para interferir en el funcionamiento del sistema inmunitario humano, lo que le permite evadir las defensas del organismo durante la infección. El hallazgo fue difundido en una investigación reciente que analiza los mecanismos celulares mediante los cuales el parásito altera la respuesta inmunológica del huésped.
De acuerdo con los resultados, el parásito libera pequeñas vesículas que contienen ARN, las cuales actúan como “mensajeros” al entrar en células del sistema inmune, particularmente monocitos, un tipo clave en la defensa contra infecciones. Una vez dentro, este material genético logra modificar procesos internos de las células, debilitando su capacidad de respuesta frente al patógeno.
El estudio detalla que estas vesículas no solo transportan fragmentos genéticos, sino instrucciones completas que influyen en la producción de proteínas del parásito, lo que contribuye a su supervivencia dentro del organismo humano. Este mecanismo explicaría parte de la capacidad del parásito para persistir en la sangre sin ser eliminado de forma eficiente por el sistema inmunitario.
Los investigadores señalaron que este descubrimiento abre nuevas líneas de estudio para el desarrollo de tratamientos contra la malaria, al identificar un mecanismo específico de comunicación entre el parásito y las células humanas que podría ser bloqueado para reforzar la respuesta inmunitaria del organismo.