Investigadores descubrieron en el sur de Ecuador una nueva especie de rana venenosa de apenas unos milímetros de tamaño, cuya particular diferencia de color entre sus poblaciones llevó a bautizarla como Excidobates perplexus, que significa “desconcertante” o “confuso”.
La especie mide entre 15.1 y 18.3 milímetros y fue identificada en dos poblaciones ubicadas en la cuenca del río Paute y al norte de la Cordillera del Cóndor.
Una de las características que más llamó la atención de los científicos fue su apariencia. Los ejemplares encontrados en la zona de Sopladora, en la cuenca del río Paute, tienen el dorso negro con una coloración escarlata y patrones rojos sobre el vientre.
En cambio, los ejemplares de la Cordillera del Cóndor presentan el dorso verde con manchas amarillas y el vientre amarillo con un patrón oscuro.
Las diferencias hicieron pensar inicialmente que se trataba de especies distintas. Sin embargo, los investigadores realizaron análisis morfológicos, genéticos, acústicos y ecológicos que confirmaron que ambas poblaciones pertenecen a la misma especie. La distancia genética entre ellas es de apenas entre 0.6 y 0.7 por ciento.
La Excidobates perplexus habita en bosques maduros y bien conservados, con árboles que superan los 15 metros de altura, quebradas y abundante vegetación como bromelias y helechos. Los machos suelen permanecer ocultos entre troncos, hojarasca y raíces mientras emiten sus vocalizaciones.
El hallazgo fue resultado del trabajo conjunto de investigadores de la Jungle Dave’s Science Foundation, el Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador, la Universidad San Francisco de Quito, la Universidad del Azuay, la Fundación Nukamp, la Universidad de Florida Central y la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. La descripción de la especie fue publicada en la revista científica Zootaxa.
Aunque acaba de ser identificada, la nueva especie ya enfrenta amenazas para su supervivencia. Los investigadores señalaron que la población de la Cordillera del Cóndor se encuentra dentro de zonas concesionadas para proyectos de extracción de cobre, oro y molibdeno.
También existe riesgo por la captura ilegal de ejemplares para el comercio de fauna silvestre, debido al atractivo que tienen las ranas venenosas entre los coleccionistas.
Ante estas condiciones, los autores del estudio recomendaron que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) incluya a la Excidobates perplexus en la categoría de En Peligro Crítico de su Lista Roja.