Descubren en España una nueva especie de “perro oso” que vivió hace casi 16 millones de años
evangelio | 5 julio, 2026

Un equipo internacional de científicos identificó una nueva especie de “perro oso” que habitó el actual territorio de Cataluña hace aproximadamente 15.9 millones de años, un hallazgo que aporta nuevos datos sobre la evolución de los grandes mamíferos carnívoros que poblaron Europa durante el Mioceno.

La nueva especie fue nombrada Paludocyon moyasolai y fue identificada a partir de fósiles descubiertos en el yacimiento Els Casots, considerado uno de los sitios paleontológicos más importantes del Mioceno europeo.

El descubrimiento fue dado a conocer por el Instituto Nacional de Biodiversidad, cuyos investigadores participaron en el estudio junto con especialistas de España y Sudáfrica.

Los restos recuperados incluyen un cráneo parcialmente conservado con gran parte de la dentición, además de un molar inferior aislado. El análisis permitió identificar características anatómicas únicas que diferencian a esta especie de otros integrantes del género Paludocyon.

Entre los rasgos más sobresalientes destacan el gran desarrollo de sus molares posteriores, especialmente un segundo molar superior inusualmente ancho y un tercer molar de mayor tamaño que el observado en especies similares. Estas adaptaciones indican que el animal mantenía una alimentación relativamente diversa, compatible con una dieta mesocarnívora, basada tanto en carne como en otros recursos disponibles.

Los llamados “perros oso” pertenecían a la familia Amphicyonidae, un grupo de grandes depredadores extintos que combinaban características físicas de perros y osos, aunque no estaban estrechamente emparentados con ninguno de estos animales actuales. Durante millones de años fueron una parte importante de las comunidades de carnívoros en Norteamérica, Eurasia y posteriormente África.

Los investigadores explicaron que, durante el Mioceno medio, la región donde hoy se ubica el yacimiento estaba conformada por lagunas poco profundas, humedales y bosques cálidos. En ese ecosistema convivían cocodrilos, serpientes tropicales, peces, anfibios y numerosos mamíferos, formando un ambiente muy distinto al de la actualidad.

La especie fue bautizada en honor del paleontólogo español Salvador Moyà-Solà, reconocido por sus aportaciones al estudio de la evolución de los primates y otros mamíferos fósiles en Europa.

El yacimiento de Els Casots ha proporcionado más de 5 mil fósiles de vertebrados, consolidándose como uno de los registros paleontológicos mejor conservados del Mioceno europeo. Las excavaciones continúan revelando nuevas especies y permitiendo a los científicos reconstruir con mayor precisión la biodiversidad y los ecosistemas que existieron hace millones de años.

En la investigación participaron especialistas del Museo Nacional de Ciencias Naturales, la Universidad de Valencia, la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad Complutense de Madrid, el Instituto Nacional de Biodiversidad y el Museo Iziko de Sudáfrica, cuyos trabajos contribuyen a ampliar el conocimiento sobre la evolución de la fauna prehistórica.

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