Un mapa del siglo XVII recientemente analizado ha permitido identificar por primera vez la ubicación exacta de la única propiedad que William Shakespeare adquirió en Londres, arrojando nueva información sobre su vida en la capital británica.
El hallazgo, realizado por la académica Lucy Munro en los Archivos de Londres mientras investigaba otros documentos, también incluye registros que confirman que la propiedad fue vendida en 1665 por la nieta del dramaturgo, poco antes de que el inmueble fuera destruido en el Gran Incendio de Londres.
De acuerdo con el material histórico, la vivienda se ubicaba en la zona de Blackfriars, cerca del teatro del mismo nombre del que Shakespeare era copropietario. El plano muestra una construcción de tamaño considerable, con forma de L, adaptada a partir de un antiguo complejo monástico medieval.
Historiadores señalan que Shakespeare compró el inmueble en 1613, aunque no existe certeza sobre si llegó a habitarlo de forma permanente o si lo utilizó como inversión. Sin embargo, su cercanía al teatro sugiere una presencia más constante en Londres durante los últimos años de su vida.
La zona de Blackfriars era en aquella época un espacio habitado por figuras influyentes, aunque también comenzaba a ser asociada con el mundo teatral, lo que generaba tensiones sociales en la ciudad.
Shakespeare falleció en 1616 en Stratford-upon-Avon, donde también había construido su residencia familiar con las ganancias obtenidas de su carrera teatral.
El descubrimiento ha sido considerado un avance relevante para comprender la dimensión urbana y profesional del autor, así como su relación con Londres en la etapa final de su producción literaria.