Autoridades de Estados Unidos y México desmantelaron un túnel clandestino presuntamente operado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), utilizado para el tráfico de drogas, armas y otros artículos ilícitos entre Tijuana y San Diego. La estructura subterránea fue localizada tras una investigación encabezada por el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
De acuerdo con la Fiscalía del Distrito Sur de California, el pasadizo contaba con una longitud aproximada de 586 metros, además de sistemas de ventilación, iluminación eléctrica y condiciones que permitían el traslado constante de cargamentos ilícitos a través de la frontera.
Las investigaciones derivaron en la detención de cuatro personas presuntamente vinculadas con la operación del túnel. Los arrestados fueron identificados como Gregorio Epifanio Hernández López, José Jiménez, así como los ciudadanos mexicanos Brandon Escalante Sandoval y Antonio Cortez.
Según las autoridades estadounidenses, el túnel conectaba una propiedad ubicada en la colonia Nueva Tijuana con un establecimiento comercial denominado “Buy 4 Less”, localizado en la zona de Otay Mesa, en California. El inmueble había permanecido bajo vigilancia desde diciembre de 2025 debido a movimientos considerados sospechosos.
Durante meses de seguimiento, agentes federales detectaron la presencia frecuente de entre siete y ocho personas en el lugar. Entre ellas se encontraba Gregorio Epifanio Hernández López, quien era monitoreado desde enero de este año por presuntas actividades relacionadas con el tráfico de narcóticos.
La investigación avanzó cuando elementos del Sheriff del Condado de San Diego interceptaron vehículos vinculados con la red criminal. Un perro especializado K9 alertó sobre la posible presencia de sustancias ilícitas en dos unidades, lo que llevó a inspecciones más profundas.
Como resultado de los operativos, las autoridades aseguraron más de una tonelada de cocaínadistribuida en cientos de paquetes. El decomiso incluyó 173 paquetes con un peso de 286 kilogramos, otros 423 paquetes que sumaban 469 kilogramos y 255 paquetes adicionales con 274 kilogramos. Las pruebas periciales confirmaron que la sustancia asegurada era cocaína.
Posteriormente, con órdenes de cateo autorizadas por un juez federal, los agentes inspeccionaron el establecimiento comercial en Otay Mesa y localizaron la salida del túnel oculta bajo el inmueble. Del lado estadounidense, la estructura tenía una longitud aproximada de 324 metros.
Por su parte, la Fiscalía General de la República informó que el tramo ubicado en territorio mexicano alcanzaba alrededor de 265 metros y desembocaba en un inmueble de la colonia Nueva Tijuana que presuntamente funcionaba como centro de almacenamiento, logística y distribución de armas, explosivos y drogas.
Las autoridades de ambos países continúan con las investigaciones para determinar la magnitud de la operación criminal, así como la posible participación de otros integrantes de la organización delictiva. El hallazgo representa uno de los golpes más importantes recientes contra las redes de tráfico transfronterizo que operan entre México y Estados Unidos.