Científicos revelaron este lunes el hallazgo de una nueva especie de pulpo azul en el archipiélago de Islas Galápagos, considerado Patrimonio Natural de la Humanidad y uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta.
La especie, denominada Microeledone galapagensis, fue localizada durante una expedición de aguas profundas realizada en 2015 a bordo del barco de investigación E/V Nautilus, en colaboración con la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos.
El descubrimiento ocurrió cerca de la Isla Darwin, en el extremo norte del archipiélago, a una profundidad de mil 768 metros bajo el océano, donde investigadores utilizaron un robot submarino operado de forma remota para explorar montañas submarinas y zonas de difícil acceso.
Durante la exploración, las cámaras del robot detectaron un pequeño pulpo azul del tamaño aproximado de una pelota de golf, lo que llamó la atención de los científicos.
El espécimen fue recolectado y trasladado a la Estación Científica Charles Darwin junto con otros organismos marinos encontrados en la expedición.
Al revisar el material, investigadores de la fundación notaron que el pulpo presentaba características poco comunes, por lo que contactaron a la especialista en octópodos Janet Voight, curadora emérita del Field Museum.
“Inmediatamente supe que era algo realmente especial. Nunca había visto algo así”, relató Voight, autora principal del estudio científico.
Debido a que solo existía un ejemplar, los investigadores evitaron diseccionarlo y recurrieron a tecnología de tomografía computarizada para analizarlo sin dañarlo.
Con ayuda de escaneos tridimensionales realizados por rayos X, los científicos pudieron observar detalles internos como la boca, el pico y otros órganos, información que permitió confirmar que se trataba de una especie desconocida para la ciencia.
La investigación también contó con la participación de Salome Buglass, investigadora vinculada a la Universidad de California, quien destacó que el descubrimiento demuestra cuánto falta por explorar en las profundidades marinas de Galápagos.
“Cada nueva especie nos ayuda a comprender mejor estos ecosistemas ocultos y por qué es importante protegerlos”, señaló.
Las Islas Galápagos, ubicadas a unos mil kilómetros de las costas continentales de Ecuador, son reconocidas mundialmente por inspirar al científico Charles Darwin en el desarrollo de la teoría de la evolución y selección natural de las especies.