El año 2025 pasará a la historia financiera como el “año dorado” para la élite económica global. Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, las 500 personas más ricas del planeta incrementaron su fortuna conjunta en un asombroso récord de 2.2 billones de dólares, elevando su patrimonio total a la cifra sin precedentes de 11.9 billones. Este crecimiento fue impulsado casi en su totalidad por la fiebre de la Inteligencia Artificial (IA), que disparó las acciones de las grandes tecnológicas estadounidenses a niveles nunca antes vistos.
Aunque el grupo de “los 8” (donde destacan figuras como Elon Musk, Larry Ellison y Jeff Bezos) concentró el 25% de las ganancias totales, el fenómeno fue más diversificado que el año anterior. Sin embargo, la noticia que ha capturado la atención mediática en este cierre de año es el ascenso meteórico de Donald Trump y su familia. Impulsados por el éxito de sus incursiones en el mercado de las criptomonedas (como el lanzamiento de $Trump) y la recuperación de sus activos mediáticos, el clan Trump escaló hasta el cuarto lugar entre los mayores ganadores del año, casi duplicando su fortuna en el transcurso de 2025.
El mundo superó a Wall Street
A pesar del sólido desempeño del S&P 500 (+17%), las bolsas internacionales ofrecieron sorpresas aún mayores:
Hong Kong (Hang Seng): Lideró con un espectacular 29% de subida, impulsado por el sector tecnológico asiático.
Reino Unido (FTSE 100): Superó las expectativas con un avance del 22%.
México (Carlos Slim): El magnate mexicano también cerró el año con fuerza, sumando más de 24,000 millones de dólares a su fortuna gracias a la expansión de América Móvil y contratos energéticos estratégicos de Grupo Carso.
Este incremento masivo de la riqueza concentrada ha reavivado el debate global sobre la necesidad de impuestos a las grandes fortunas, mientras la brecha entre los mercados financieros y la economía real de las familias sigue ampliándose en este último día del año.