En una acción coordinada, autoridades federales, estatales y municipales desmantelaron 73 cámaras de videovigilancia instaladas de forma ilegal en distintos puntos del municipio, en lo que fue calificado como un operativo sin precedentes.
De acuerdo con la Secretaría de Marina, los dispositivos fueron retirados en un solo día como parte de la estrategia denominada “Neutralización de Cámaras Parásitas”, implementada en esta demarcación considerada la más poblada del Estado de México y una de las zonas con mayor incidencia delictiva en la periferia de la capital.
En el operativo participaron elementos de la Marina, la Policía Municipal y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, quienes localizaron los equipos instalados en postes de alumbrado público y estructuras de telecomunicaciones en diversas colonias.
Las autoridades señalaron que estas cámaras presuntamente eran utilizadas para actividades ilícitas, como el monitoreo de movimientos de fuerzas de seguridad o de posibles víctimas, lo que representaba un riesgo para la población.
El hallazgo fue resultado de labores de inteligencia y recorridos de campo, que permitieron identificar y retirar los dispositivos sin que se reportaran enfrentamientos.
La Secretaría de Marina informó que todo el equipo asegurado fue puesto a disposición de las autoridades correspondientes, que se encargarán de las investigaciones para determinar su origen y posibles vínculos con grupos delictivos.
Este aseguramiento representa una de las mayores acciones contra sistemas de videovigilancia clandestinos en la entidad en lo que va del año.