Autoridades federales y estatales desmantelaron una granja clandestina dedicada presuntamente a la minería de criptomonedas en el municipio de Tlaola, en la Sierra Norte de Puebla, donde localizaron cerca de 300 equipos de cómputo conectados de manera ilegal a infraestructura eléctrica cercana al complejo hidroeléctrico de Nuevo Necaxa.
El operativo derivó de una investigación relacionada con el consumo irregular de electricidad. En el inmueble fueron asegurados un transformador de pedestal, alrededor de 80 terminales de media tensión, ocho antenas de internet satelital y los equipos especializados utilizados para generar activos digitales.
La Secretaría de Seguridad Pública de Puebla informó que la instalación fue ubicada en una zona remota, donde el alto consumo de energía y el ruido producido por los sistemas de enfriamiento permitieron detectar indicios de la operación.
La Fiscalía General de la República, la Secretaría de Marina y autoridades estatales participaron en el aseguramiento, mientras la Comisión Federal de Electricidad interviene en las investigaciones para determinar el alcance del robo de energía.
La minería de criptomonedas no está prohibida en México, pero la conexión ilegal a la infraestructura eléctrica constituye un delito. Las autoridades también analizan si los activos digitales generados en la instalación pudieron utilizarse para ocultar recursos de procedencia ilícita.
El caso forma parte de las investigaciones sobre otras instalaciones similares detectadas en la región de Puebla y Tlaxcala.