Autoridades federales y estatales informaron el aseguramiento de medicamentos controlados y equipo médico con un valor superior a 200 millones de pesos, tras una serie de operativos realizados en la Ciudad de México y el Estado de México que derivaron en el desmantelamiento de una red dedicada al robo y reventa de insumos farmacéuticos.
El caso se originó a partir del robo de un cargamento en el que sujetos armados habrían privado de la libertad a un chofer de una empresa farmacéutica en el municipio de Lerma, en el Estado de México, para posteriormente trasladar la mercancía a distintos puntos de almacenamiento en la región.
El seguimiento de cámaras de videovigilancia permitió ubicar vehículos de carga y unidades particulares involucradas en el traslado del producto robado, así como una bodega donde se concentraba parte de los medicamentos sustraídos. En los trabajos de inteligencia se detectó el movimiento de varios tractocamiones sobre la carretera Toluca–México, lo que permitió ampliar los operativos.
En total fueron realizadas tres intervenciones en distintas ubicaciones, incluyendo predios en las alcaldías Azcapotzalco y Benito Juárez en la Ciudad de México, donde se hallaron mil 100 cajas con medicamentos, alrededor de 5 mil piezas individuales y un camión utilizado para el transporte del material robado. También se aseguraron 38 vehículos, entre ellos tractocamiones, autobuses, cajas secas y unidades particulares vinculadas con la operación del grupo delictivo.
Durante los cateos fueron detenidas 10 personas, entre ellas un menor de edad. Entre los adultos detenidos se encuentran Mauricio “N”, Christian “N”, Mario “N”, Carlos “N” y Yulissa “N”, quienes ya fueron procesados por su probable participación en los hechos, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance total de la red.
Las autoridades informaron que en los operativos participaron elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, la Secretaría de Seguridad del Estado de México, así como fiscalías locales y estatales.
El caso permanece bajo investigación para determinar la ruta completa del robo, distribución y venta ilegal de los medicamentos controlados, así como para ubicar a otros posibles integrantes de la organización.