Miles de personas despidieron este martes a 165 niñas, junto con maestros y padres de familia, que murieron el sábado durante un ataque contra una escuela infantil en la ciudad de Minab, en el sur de Irán. El hecho ocurrió al inicio de la operación militar denominada Furia Épica, emprendida por Israel y Estados Unidos contra el país persa.
Entre llantos, fotografías de las menores y féretros de madera cubiertos con banderas iraníes, familiares y habitantes acompañaron la ceremonia fúnebre, en la que las víctimas fueron sepultadas en más de un centenar de tumbas abiertas en una amplia zona del cementerio local. El funeral comenzó a las 8:00 horas (4:30 GMT) en la Plaza de los Mártires de Minab.
El ataque ocurrió el sábado en el colegio de primaria Shajareh Tayyebeh, ubicado en la provincia de Hormozgán. Las autoridades iraníes calificaron el hecho como un “acto bárbaro” y responsabilizaron a Israel. En el lugar murieron decenas de estudiantes, docentes y también padres de familia que se encontraban en el plantel.
El gobernador de Minab, Mohamad Radmehr, informó el domingo que, tras concluir las labores de búsqueda y remoción de escombros, “se recuperaron los cuerpos de 165 mártires”.
Por su parte, el presidente de la corte provincial, Mojtaba Qahremani, declaró a la cadena estatal Press TV que 140 cuerpos han sido identificados y pueden ser enterrados, mientras que 25 permanecen sin confirmar debido al severo daño ocasionado por la explosión.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, condenó el ataque y afirmó que “este acto bárbaro es otra página negra en el registro de innumerables crímenes cometidos por los agresores contra esta tierra”.
En contraste, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, negó que su país haya atacado deliberadamente una escuela. A su vez, el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, señaló que algunos informes “indican” que el bombardeo pudo haber sido responsabilidad de la Guardia Revolucionaria iraní, aunque reconoció no contar con información precisa.
Desde la comunidad internacional, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, pidió una investigación “rápida, imparcial y exhaustiva” del ataque.
La Media Luna Roja iraní elevó este martes a 787 la cifra provisional de muertos por los ataques iniciados el 28 de febrero, en medio de restricciones de acceso y dificultades para la verificación independiente en el terreno.