Una toma clandestina fue localizada en el ducto Salamanca, Morelia en las inmediaciones de la comunidad de San Agustín del Maíz, en el municipio de Copándaro, al norte de Michoacán.
La conexión ilegal fue detectada en el kilómetro 82+500 del ducto, donde se encontraba instalada una derivación con válvulas de cierre rápido, un método utilizado para extraer combustible de manera ilegal sin interrumpir el flujo principal de la tubería.
La denuncia fue presentada por el área de Seguridad Física de Petróleos Mexicanos, lo que dio origen a una carpeta de investigación iniciada por el Ministerio Público de la Federación por delitos relacionados con hidrocarburos.
El ducto Salamanca Morelia forma parte de la red que abastece combustibles al centro de Michoacán y conecta con infraestructura energética del Bajío. Su trazado atraviesa zonas rurales y agrícolas donde en distintos momentos se han detectado puntos de extracción ilegal.
Aunque Michoacán no figura entre los estados con mayor número de tomas clandestinas del país, lista encabezada por Hidalgo, Estado de México y Puebla, la presencia de ductos que conectan refinerías del Bajío con el centro-occidente ha mantenido al estado dentro de la ruta del llamado huachicoleo.
Datos federales han señalado que el robo de combustible continúa siendo uno de los delitos asociados a redes criminales que operan alrededor de la infraestructura energética, particularmente en zonas donde los ductos atraviesan áreas poco pobladas o de difícil vigilancia.
La Fiscalía General de la República mantiene abierta la investigación para determinar quién instaló la conexión ilegal y si existe una red de extracción y traslado de combustible en la zona.