Las detenciones de migrantes en situación irregular en territorio mexicano registraron una caída drástica del 92,2% entre febrero y noviembre de 2025, en comparación con el mismo periodo de 2024, según datos del Instituto Nacional de Migración (INM). Mientras en 2024 se superó el millón de arrestos, en 2025 la cifra se redujo a poco más de 81,000, lo que refleja el impacto de las políticas migratorias restrictivas implementadas durante el primer año del gobierno de Donald Trump.
Las deportaciones o devoluciones asistidas realizadas por México también disminuyeron significativamente, con menos de 10,000 retornos en el mismo lapso, apenas la mitad de lo ejecutado en 2024. Esta reducción sugiere un cambio en la dinámica de flujos migratorios, posiblemente influenciado por la combinación de medidas disuasorias, mayor control fronterizo y el reforzamiento de la cooperación bilateral en materia de seguridad migratoria.
La drástica caída en las detenciones confirma el efecto inmediato de las políticas anunciadas por la administración Trump, orientadas a “selllar la frontera” y desincentivar la migración irregular hacia Estados Unidos, aunque también plantea interrogantes sobre el destino de los flujos migratorios no detectados y las condiciones humanitarias de quienes permanecen en tránsito o varados en territorio mexicano.