Cinco personas fueron detenidas tras los disturbios registrados durante la segunda marcha por el agua limpia en Guadalajara, Jalisco, donde se reportaron incendios y daños en edificios públicos, comercios y monumentos del Centro Histórico.
El gobernador Pablo Lemus informó que los detenidos viajaban en una camioneta con reporte de robo, en cuyo interior fueron localizados bidones con gasolina. Las autoridades los señalan como presuntos responsables de incendiar las puertas del Congreso estatal y del edificio del Poder Judicial.
De acuerdo con el mandatario, al concluir la parte principal de la movilización, alrededor de 300 personas permanecieron en la zona y comenzaron a realizar actos vandálicos. Entre los incidentes se reportaron vidrios rotos, pintas, cámaras de seguridad derribadas y lanzamiento de petardos y bombas molotov.
Los daños también alcanzaron el Palacio de Gobierno de Jalisco, donde personas encapuchadas retiraron vallas metálicas, arrojaron objetos contra la fachada y provocaron afectaciones en puertas y vitrales. En el Congreso estatal y la sede del Poder Judicial se registraron incendios en los accesos.
La movilización fue convocada para exigir agua potable de calidad y respuestas a las denuncias de habitantes de la zona metropolitana, quienes han señalado problemas con el suministro que llega a sus domicilios.
La protesta del domingo ocurrió una semana después de otra manifestación por la misma causa, realizada el 11 de octubre, que terminó con 39 personas detenidas y derivó en investigaciones contra 17 policías estatales por su actuación durante el operativo.
Durante la segunda marcha, la presencia de personas encapuchadas y las detonaciones de artefactos explosivos interrumpieron el avance del contingente. Algunos participantes rechazaron la intervención de estos grupos y pidieron mantener la protesta de manera pacífica.
Los disturbios posteriores dejaron afectaciones en inmuebles gubernamentales, establecimientos comerciales y mobiliario urbano del Centro de Guadalajara.