Las autoridades tailandesas detuvieron a un ciudadano australiano acusado del asesinato de una adolescente de 17 años, cuyo cuerpo fue localizado dentro de una maleta abandonada en la ciudad turística de Pattaya, el caso mantiene abierta una investigación por múltiples delitos.
El sospechoso, identificado como Simon Peter Carman, de aproximadamente 40 años, fue arrestado durante la madrugada del sábado en el Aeropuerto Internacional de Suvarnabhumi, en Bangkok, cuando presuntamente se disponía a abordar un vuelo con destino a Australia.
De acuerdo con la Policía de Tailandia, el hombre enfrenta cargos por homicidio, ocultamiento y traslado de un cadáver, destrucción de evidencia, así como secuestro de una menor con fines sexuales.
Las investigaciones avanzaron gracias al análisis de las cámaras de videovigilancia instaladas en un complejo de departamentos, donde las autoridades observaron al sospechoso ingresar al edificio acompañado de la joven.
Horas después, las imágenes muestran al hombre saliendo solo del inmueble mientras transportaba una maleta de gran tamaño.
Posteriormente, los investigadores siguieron su recorrido mediante otros sistemas de vigilancia y determinaron que cargó la maleta en una motocicleta para dirigirse hacia una zona con vegetación cercana a una vía férrea, donde días después fue localizado el cuerpo de la víctima.
Con estos elementos, la policía obtuvo una orden judicial para su captura y desplegó un operativo que culminó con su detención antes de que abandonara el país.
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer públicamente el posible móvil del crimen ni la relación que existía entre el detenido y la adolescente.
Los investigadores realizan peritajes y entrevistas para reconstruir las últimas horas de vida de la víctima y determinar si hubo otras personas involucradas en los hechos.
El cuerpo fue trasladado al servicio forense para la práctica de la autopsia, cuyos resultados serán incorporados a la carpeta de investigación.
Las autoridades señalaron que el proceso penal continuará conforme a la legislación tailandesa y que el ciudadano australiano permanecerá bajo custodia mientras enfrenta las acusaciones presentadas por la fiscalía.