La Fiscalía General del Estado de Michoacán cumplimentó órdenes de aprehensión contra otros dos agentes de la Policía Michoacán, hoy Guardia Civil, por su presunta responsabilidad en el homicidio de cuatro indígenas ocurrido en 2017 en la comunidad de Arantepacua, municipio de Nahuatzen.
Con estas detenciones, suman siete los mandos y elementos policiales capturados por este caso, de un total de 16 órdenes de aprehensión liberadas por un juez. Entre los señalados también se encuentran el exgobernador Silvano Aureoles Conejo y el exsecretario de Seguridad Pública, Juan Bernardo Corona Martínez.
Ambos exfuncionarios enfrentan además una orden de aprehensión por el presunto desvío de 3 mil 600 millones de pesos relacionados con la construcción de siete cuarteles de la Policía Michoacán entre 2015 y 2021.
La identidad de los dos agentes detenidos recientemente se mantiene reservada. Su captura ocurrió entre la tarde del martes y este miércoles, cuando se prevé su audiencia inicial ante un juez de control en Morelia.
Los primeros cinco detenidos fueron capturados el 10 de abril e incluyen a Jorge Alvarado Serrato, exdirector de Tránsito y Vialidad; Juan Carlos Juárez Rico, excomandante de la Unidad para el Restablecimiento del Orden Público; así como los policías Azahel Vázquez Andrade, Marco Antonio Martínez Guadarrama y Bulmaro Ramírez González.
De acuerdo con las autoridades, Jorge Alvarado Serrato y Juan Carlos Juárez Rico fueron procesados por homicidio calificado, abuso de autoridad y tortura, mientras que los otros tres agentes enfrentan cargos por homicidio calificado, abuso de autoridad, tortura y delitos contra la procuración y administración de justicia.
Los cinco imputados recibieron prisión preventiva oficiosa y permanecen internados en el Centro Penitenciario de Alta Seguridad para Delitos de Alto Impacto Número 1, en el complejo de Mil Cumbres, ubicado en el municipio de Charo.
Los hechos se remontan al 5 de abril de 2017, cuando elementos de la entonces Policía Michoacán realizaron un operativo en Arantepacua para recuperar cerca de un centenar de vehículos retenidos por habitantes de la comunidad, en medio de un conflicto agrario con la localidad de Capácuaro, en el municipio de Uruapan.
Durante el despliegue se registró un enfrentamiento que dejó como saldo un policía y cuatro indígenas muertos, uno de ellos menor de edad, además de 35 personas heridas y 38 detenidos que posteriormente fueron liberados.
En su momento, el gobierno estatal señaló que el tiroteo habría sido iniciado por un grupo armado vinculado a Benito Morales Jiménez, alias “El Beny”, presunto integrante de grupos criminales, quien no fue detenido y de quien no se tiene información actual sobre su paradero.