Las autoridades de Canadá detuvieron a un joven de 19 años por su presunta participación en el tiroteo registrado el pasado 10 de marzo contra el consulado de Estados Unidos en Toronto, un ataque que no dejó personas lesionadas pero que forma parte de una investigación más amplia sobre una serie de agresiones armadas ocurridas en la ciudad.
El detenido fue identificado como Zara Jabbi, quien se entregó a las autoridades en el Aeropuerto Internacional Pearson de Toronto. Con su arresto, suman dos las personas detenidas por este caso, luego de que el pasado 11 de junio fuera capturado Sheldon Tracey-Stewart, de 18 años, también señalado por su posible participación en el ataque.
La Policía de Toronto, la Real Policía Montada de Canadá y el Equipo Integrado de Seguridad Nacional mantienen abierta una investigación que considera el incidente como un asunto de seguridad nacional. Las autoridades analizan posibles vínculos entre el tiroteo contra la sede diplomática y otros ataques dirigidos contra sinagogas, viviendas y establecimientos comerciales en el área metropolitana de Toronto.
Las pesquisas también están relacionadas con un operativo realizado recientemente en la ciudad durante el cual murió el agente policial Marc Pinizzotto, de 43 años. En ese caso, Nicholas Bennett, de 19 años, enfrenta cargos por asesinato en primer grado, aunque hasta el momento no ha sido acusado por los hechos ocurridos en el consulado estadounidense.
La secretaria de Estado para la Lucha contra el Crimen de Canadá, Ruby Sahota, declaró ante el Parlamento que los ataques recientes contra sinagogas habrían sido ejecutados por personas contratadas por una entidad extranjera. Sin embargo, las autoridades policiales señalaron que aún continúan las investigaciones para determinar quién financió las agresiones.
El caso también ha cobrado relevancia internacional después de que autoridades estadounidenses presentaran cargos relacionados con terrorismo contra Mohammad Baqer Saad Dawood Al-Saadi, señalado como presunto integrante de la milicia iraquí Kataib Hezbolá y supuesto colaborador de la Guardia Revolucionaria de Irán. Documentos judiciales sostienen que habría estado vinculado con la planificación del ataque contra el consulado y otras agresiones registradas en Canadá.
Las autoridades canadienses informaron además que dos armas decomisadas durante recientes operativos podrían estar relacionadas con al menos 27 tiroteos ocurridos en Toronto, una línea de investigación que continúa bajo análisis.