Las autoridades federales confirmaron la detención del chofer del Tren Interoceánico como resultado de las investigaciones por el descarrilamiento ocurrido el pasado 28 de diciembre. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el servicio de pasajeros permanecerá suspendido hasta que se garantice que existen condiciones plenas de seguridad.
De acuerdo con la mandataria, el primer dictamen del accidente se elaboró con base en evidencia científica y técnica, lo que permitió descartar fallas en la infraestructura ferroviaria. Precisó que el análisis de la caja negra del tren, así como la revisión detallada de las vías, determinó que el descarrilamiento fue provocado por un exceso de velocidad durante la operación de la unidad.
La Fiscalía General de la República confirmó que el chofer, identificado como Felipe de Jesús “N”, fue detenido en el estado de Chiapas por su presunta responsabilidad en los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas. Las investigaciones señalan que el operador aceleró de manera considerable el tren hasta llegar al punto donde ocurrió el siniestro.
Información oficial indica que, si bien Felipe de Jesús “N” desempeñaba funciones dentro del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, su puesto correspondía al de garrotero, un cargo operativo de apoyo que no cuenta con licencia ni atribuciones formales para conducir trenes. Aun así, se encontraba al frente de la operación de la unidad al momento del accidente.
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, detalló que tras la inspección de la vía férrea no se encontraron daños en la superestructura ni en la subestructura, lo que reforzó la conclusión de que la causa del descarrilamiento fue exclusivamente el exceso de velocidad y no una falla mecánica o de infraestructura.
Las autoridades señalaron que el proceso judicial continuará para deslindar responsabilidades y reiteraron que no se permitirá la reanudación del servicio del Tren Interoceánico hasta que se refuercen los protocolos de operación y seguridad.