Tras varios días prófugo, Erik “N”, señalado como responsable del feminicidio de su pareja Cindy Medrano Tavera y de su suegra Teresita de Jesús Medrano, fue detenido en Acapulco, Guerrero, junto con Alejandro “N”, quien presuntamente lo ayudó a ocultarse.
La captura fue resultado de trabajos de investigación en campo y de un operativo desplegado por autoridades locales y federales en las inmediaciones del domicilio donde ambos se refugiaban. Posteriormente, los detenidos fueron trasladados al Estado de México, donde quedaron a disposición del Ministerio Público.
Los hechos ocurrieron el 12 de enero en un departamento de la colonia San Francisco Cascantitla, en el municipio de Cuautitlán, donde Cindy y su madre fueron asesinadas brutalmente. De acuerdo con las investigaciones, Erik “N” habría utilizado un martillo o mazo para golpearlas hasta causarles la muerte, mientras un niño de seis años permanecía encerrado en una habitación.
Tras el ataque, el presunto agresor se llevó a su hija de tres años, quien más tarde fue localizada y entregada al DIF. También se le atribuye el asesinato de “Lola”, la mascota de la familia, que habría intentado defender a las víctimas.
Cindy se encontraba viviendo en casa de su madre como parte de un intento por alejarse de su agresor, a quien ya había denunciado por violencia. Además, se investiga si Erik “N” causó la fractura del fémur al hijo de seis años durante episodios previos de violencia familiar.
El caso provocó una fuerte indignación social, con señalamientos directos a una presunta falla institucional por la falta de medidas de protección efectivas para Cindy, pese a las denuncias previas. Organizaciones y colectivos han exigido justicia y una revisión urgente de los protocolos para prevenir la violencia feminicida.