El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó las versiones que señalan que las donaciones enviadas por México estarían siendo revendidas en establecimientos estatales de la isla, y calificó dichas afirmaciones como una “campaña de intoxicación” impulsada por “fuerzas de derecha”.
Durante una comparecencia televisiva, el mandatario cubano aseguró que el país cuenta con experiencia y mecanismos de control para la gestión de ayuda internacional, además de mantener transparencia en la distribución de los apoyos.
“Es mentira, calumnia e intoxicación para descalificar y destruir al gobierno cubano”, afirmó el presidente, al referirse a las versiones difundidas en algunos medios y redes sociales.
Díaz-Canel subrayó que en el caso de los alimentos donados no existe ningún cobro a la población y que este tipo de apoyos no genera beneficios económicos para el Estado. “El país no le saca ningún provecho económico; el provecho es social”, sostuvo.
El mandatario también mencionó que organismos multilaterales y representantes diplomáticos de los países donantes participan en la supervisión de estos procesos, lo que —según dijo— garantiza que la ayuda llegue a quienes la necesitan.
En su mensaje, Díaz-Canel destacó especialmente el respaldo del gobierno mexicano y agradeció el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien calificó como parte de un “país amigo y hermano que ha mostrado una altura tremenda” frente a la situación que enfrenta la isla.
En los últimos meses, México se ha convertido en uno de los principales proveedores de ayuda humanitaria para Cuba, particularmente tras las restricciones energéticas derivadas de las presiones de Estados Unidos sobre el suministro de combustible hacia la isla.
De acuerdo con datos oficiales, el gobierno mexicano ha enviado al menos dos cargamentos de asistencia humanitaria mediante buques de la Armada de México, con un total cercano a 2 mil toneladas de apoyo, compuesto principalmente por alimentos básicos y productos de higiene destinados a la población cubana.