El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, sostuvo un encuentro en La Habana con los congresistas demócratas de Estados Unidos, Pramila Jayapal y Jonathan Jackson, tras el cual reiteró la disposición de su gobierno para mantener un diálogo directo con Washington.
A través de redes sociales, el mandatario cubano señaló que su administración está abierta a “un diálogo bilateral serio y responsable” que permita atender las diferencias entre ambos países, aunque insistió en los efectos negativos del bloqueo impuesto por Estados Unidos.
Díaz-Canel subrayó particularmente las consecuencias del cerco energético y las recientes amenazas de acciones más agresivas, las cuales afirmó han profundizado la crisis en la isla.
Por su parte, los legisladores estadounidenses emitieron una declaración conjunta en la que calificaron como “ilegal” el bloqueo al suministro de combustible hacia Cuba y advirtieron que el embargo ha provocado un “sufrimiento incalculable” en la población.
Durante su visita, describieron afectaciones directas en distintos sectores, desde hospitales hasta escuelas, al señalar que la falta de energía impacta en el funcionamiento de equipos médicos, el acceso a tratamientos y la vida cotidiana de las familias.
Los congresistas también reconocieron algunas acciones del gobierno cubano, como la liberación de más de dos mil prisioneros y medidas de apertura económica, y consideraron que los principales obstáculos para el avance del país están ligados a la política estadounidense hacia la isla.
Finalmente, plantearon la necesidad de avanzar hacia una negociación entre ambos gobiernos, al sostener que la mayoría de los ciudadanos en Estados Unidos no respalda medidas que calificaron como perjudiciales para la población cubana.