La expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff, recibirá una indemnización mensual de 17 mil 562.80 reales, además de un pago retroactivo de aproximadamente 6.6 millones de reales, por la persecución política que sufrió durante la dictadura militar brasileña.
La resolución, publicada el martes en el Diario Oficial de la Unión, cumple una decisión judicial definitiva que reconoce los perjuicios laborales que enfrentó Rousseff durante el régimen militar, que gobernó Brasil entre 1964 y 1985.
El pago mensual se calculó con base en la remuneración correspondiente al puesto que ocupaba en la Fundación de Economía y Estadística de Río Grande del Sur, donde trabajó como economista antes de ser separada por motivos políticos.
La compensación retroactiva asciende a 6 millones 616 mil 492.19 reales, correspondientes al periodo calculado desde el 21 de octubre de 1997. La cantidad definitiva estará sujeta a los descuentos por indemnizaciones que la exmandataria haya recibido previamente y a las actualizaciones establecidas judicialmente.
Rousseff fue detenida en 1970, cuando tenía 22 años, por su participación en organizaciones de resistencia a la dictadura. Durante su encarcelamiento sufrió torturas físicas y psicológicas y permaneció presa cerca de tres años.
La exmandataria había solicitado el reconocimiento como víctima de persecución política en 2002. El trámite fue rechazado en 2022, durante el gobierno de Jair Bolsonaro, pero tras presentar un recurso obtuvo una resolución favorable en mayo de 2025, cuando fue reconocida oficialmente como amnistiada política.
La nueva disposición modifica el esquema de reparación establecido en 2025, que contemplaba un pago único de 100 mil reales. Con la resolución actual, la compensación incluye una prestación mensual permanente y el reconocimiento de los ingresos que dejó de percibir.
Rousseff gobernó Brasil de 2011 a 2016 y fue la primera mujer en ocupar la Presidencia del país. Su mandato terminó con un proceso de destitución aprobado por el Congreso brasileño.