El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, afirmó que el agente Enrique “Kiki” Camarena fue secuestrado, torturado y asesinado en México en 1985 en un contexto de corrupción de autoridades mexicanas.
Durante un acto realizado en Pensilvania, Cole recordó el caso del agente estadounidense y llamó a respaldar la Semana del Listón Rojo, una campaña de prevención del consumo de drogas que surgió tras el asesinato de Camarena.
El funcionario sostuvo que la muerte del agente estuvo vinculada con la corrupción oficial en México, una acusación que Estados Unidos ha mantenido durante décadas en torno al caso que provocó una crisis en la relación bilateral.
Camarena trabajaba como agente encubierto de la DEA y participaba en investigaciones contra el narcotráfico. En febrero de 1985 fue secuestrado en Guadalajara, Jalisco. Su cuerpo fue localizado semanas después en Michoacán, con signos de tortura.
Uno de los principales señalados por el crimen es Rafael Caro Quintero, fundador del extinto Cártel de Guadalajara, quien fue detenido en México en 2022 y entregado a las autoridades estadounidenses en febrero de 2025, junto con otros narcotraficantes requeridos por ese país.
Caro Quintero enfrenta cargos en Estados Unidos relacionados con el secuestro y asesinato de Camarena. El caso continúa en proceso judicial y ha mantenido vigente el interés de las autoridades estadounidenses por esclarecer los hechos ocurridos hace más de cuatro décadas.