La celebración por la conquista de la Liga de Campeones de Europa por parte del Paris Saint-Germain (PSG) derivó en una noche de disturbios, enfrentamientos y actos de vandalismo en distintos puntos de la capital francesa, dejando cientos de personas detenidas y obligando a un amplio despliegue de seguridad para restablecer el orden.
Miles de aficionados salieron a las calles para festejar el histórico triunfo del conjunto parisino en la final de la Champions League. Sin embargo, conforme avanzó la noche, las celebraciones se transformaron en episodios de violencia en diversas zonas de la ciudad, incluidas las inmediaciones de la Torre Eiffel, los Campos Elíseos y otros puntos céntricos de París.
De acuerdo con reportes de autoridades francesas y medios locales, alrededor de las 2:30 horas del domingo continuaban las tensiones en varios sectores de la capital, donde agentes de seguridad intentaban dispersar a los grupos de aficionados que permanecían concentrados tras los festejos.
Las autoridades informaron inicialmente sobre al menos 336 personas detenidas, aunque balances posteriores elevaron la cifra a más de 400 arrestos y señalaron que París concentró la mayoría de las capturas. También se reportaron incendios de vehículos, daños al mobiliario urbano, lanzamiento de fuegos artificiales contra policías y enfrentamientos aislados con las fuerzas del orden.
Para contener los disturbios, el gobierno francés desplegó a miles de agentes de seguridad en la capital y otras ciudades del país. La operación incluyó unidades especializadas en control de multitudes y mantenimiento del orden público.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron escenas de caos en algunas avenidas parisinas, con barricadas improvisadas, objetos incendiados y una fuerte presencia policial en los principales puntos de reunión de los aficionados.
Pese a los incidentes, las autoridades francesas señalaron que la mayoría de los seguidores del PSG celebró de manera pacífica el triunfo de su equipo, aunque los disturbios terminaron por marcar una noche que debía estar dedicada a la fiesta deportiva. Las labores de vigilancia y control continuaban este domingo para garantizar la seguridad durante los actos oficiales programados tras la conquista europea del club parisino.