Escuelas de Colorado, Florida y Georgia implementarán drones equipados con gas pimienta en gel, luces y sirenas como una nueva medida de respuesta ante posibles tiroteos dentro de planteles educativos durante el próximo ciclo escolar.
Los dispositivos, conocidos como “Campus Guardian Angel”, fueron diseñados para desplegarse rápidamente y apoyar a los equipos de seguridad en situaciones de emergencia. Las aeronaves pueden ingresar a los salones antes que los agentes y ser operadas a distancia por personal especializado.
Los drones alcanzan velocidades cercanas a los 80 kilómetros por hora dentro de los pasillos y están programados para localizar a un posible atacante en cuestión de segundos. Además de emitir señales luminosas y sonoras, cuentan con un sistema que libera gel de pimienta para intentar detener o distraer a una persona armada.
En Georgia y Florida, la adquisición de estos equipos será financiada con recursos estatales, mientras que en Colorado la escuela John Adams Academy cubrirá el costo mediante fondos privados para realizar las primeras pruebas. Luisiana también aprobó una medida para evaluar su uso en algunos centros educativos.
La implementación de esta tecnología surge ante la preocupación por los ataques armados en escuelas estadounidenses, después de casos como el ocurrido en Columbine, Colorado, en 1999, donde murieron 13 personas, y el registrado en Parkland, Florida, en 2018, con 17 víctimas mortales.
Más recientemente, un ataque en Winder, Georgia, en 2024 dejó cuatro personas fallecidas. El responsable, Colt Gray, fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Organizaciones y autoridades mantienen el debate sobre las estrategias para reducir la violencia armada en los planteles educativos. De acuerdo con registros especializados, durante el año se han contabilizado más de un centenar de incidentes con armas de fuego en escuelas de Estados Unidos, mientras que 2023 registró uno de los mayores números de casos reportados.