El gobierno de Ecuador anunció el levantamiento de aranceles a productos colombianos a partir del 1 de junio, una medida que generó una respuesta inmediata del gobierno de Colombia, que la calificó como una interpretación engañosa y denunció una posible injerencia en su proceso electoral.
La decisión fue mencionada por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa durante una videollamada con el candidato Abelardo de la Espriella, difundida en redes sociales, lo que provocó críticas desde Bogotá al considerar que el anuncio fue realizado en un momento sensible del proceso político colombiano.
La Cancillería de Colombia señaló que el levantamiento de los aranceles no responde a una decisión unilateral de buena voluntad, sino al cumplimiento de disposiciones emitidas por la Comunidad Andina, y rechazó lo que calificó como una presentación distorsionada de los hechos.
El gobierno colombiano también advirtió que la intervención de un mandatario extranjero en asuntos internos puede afectar la soberanía nacional y el desarrollo del proceso democrático, al tiempo que llamó a respetar el principio de no intervención entre Estados.
La disputa comercial entre ambos países se originó a comienzos del año, cuando Ecuador impuso una tasa a productos colombianos en medio de tensiones bilaterales relacionadas con el control del narcotráfico en la frontera. La medida escaló progresivamente hasta niveles que impactaron el intercambio comercial.
La Comunidad Andina había ordenado a ambos países retirar los aranceles establecidos durante el conflicto, dentro de un plazo que ya había vencido, lo que ha reactivado el debate sobre el cumplimiento de los acuerdos regionales.