El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que un gran jurado federal del Distrito de Columbia presentó una acusación formal contra Juan José Farías Mendoza, alias “Juanjo”, e Israel Vega Farías, alias “Papo”, identificados como integrantes de alto rango de Cárteles Unidos. Ambos son, respectivamente, hijo y sobrino de Juan José Farías Álvarez, alias “El Abuelo”, señalado por las autoridades estadounidenses como líder de esa organización criminal.
Los dos acusados enfrentan cargos por conspiración para fabricar y distribuir metanfetamina con fines de importación hacia Estados Unidos, proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera y utilizar, portar y poseer armas de fuego, incluidas ametralladoras y dispositivos destructivos, durante la presunta comisión de delitos relacionados con el narcotráfico. En caso de ser declarados culpables, podrían recibir penas máximas de cadena perpetua.
Las autoridades estadounidenses sostienen que Cárteles Unidos tiene su base de operaciones en Michoacán y mantiene una red de distribución de metanfetamina con presencia en ciudades como Dallas, Houston, Atlanta, Kansas City, Sacramento, Los Ángeles, Denver y Chicago, además de extender sus actividades a otros países. La organización fue designada por el Departamento de Estado como organización terrorista extranjera y terrorista global especialmente designada.
La investigación que dio origen a la acusación comenzó en el Distrito Este de Tennessee tras el aseguramiento de metanfetamina en las inmediaciones de Knoxville. Posteriormente, las autoridades realizaron decomisos de aproximadamente 950 kilogramos de metanfetamina y fentanilo en las cercanías de Atlanta, hechos que fortalecieron el expediente contra la organización.
El caso es investigado por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos y será llevado por fiscales de la Sección de Lavado de Dinero, Narcóticos y Decomiso de la División Penal, así como por la Fiscalía Federal para el Distrito Este de Tennessee. La acusación constituye una imputación formal y los señalados mantienen la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria.