Fuerzas militares de Estados Unidos abordaron el petrolero Aquila II en aguas del océano Índico como parte de una operación de interdicción marítima contra embarcaciones sancionadas y vinculadas con Venezuela, informó el secretario de Defensa estadounidense la noche del 9 de febrero.
De acuerdo con el Pentágono, la acción se realizó bajo el llamado “derecho de visita y abordaje” dentro del área de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico, y se desarrolló sin incidentes. Aunque el anuncio se difundió por la noche, imágenes oficiales muestran que el despliegue ocurrió a plena luz del día, lo que sugiere que el horario correspondió a la franja de Estados Unidos.
Información de rastreo marítimo confirmó que el Aquila II se encontraba en el Índico al momento de la operación, luego de haber sido seguido desde el Caribe. Fuentes del Departamento de Defensa señalaron que el petrolero intentó evadir la persecución tras operar en desafío a la cuarentena impuesta a buques sancionados, pero fue finalmente interceptado por unidades militares estadounidenses.
En un mensaje difundido en redes sociales, el gobierno estadounidense destacó la capacidad de sus fuerzas armadas para ejecutar operaciones en cualquier punto del planeta, al asegurar que pueden imponer su autoridad “por tierra, aire o mar”, incluso frente a intentos prolongados de evasión.
Este abordaje se suma a una serie de acciones similares realizadas por Estados Unidos en los últimos meses. En diciembre de 2025, durante la administración de Donald Trump, fue incautado el buque Skipper tras zarpar de Venezuela, bajo el argumento de que formaba parte de una red destinada a financiar actividades terroristas, acusación que el gobierno de Caracas rechazó al calificar el hecho como “piratería internacional”.
Posteriormente, el 7 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo operativos simultáneos en el Atlántico Norte y el Caribe para decomisar otros dos petroleros. Uno de ellos, el Bella 1, rebautizado como Marinera, intentó evitar el abordaje cambiando su bandera a la de Rusia. Pese a la presencia de un submarino ruso escoltando a la nave, las fuerzas estadounidenses procedieron con la interdicción tras obtener órdenes judiciales.