El gobierno de Estados Unidos elevó la presión contra el narcotráfico colombiano al presentar nuevos cargos por terrorismo contra Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias “Chiquito malo”, actual líder del Clan del Golfo y uno de los criminales más buscados en la región.
De acuerdo con la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York, la acusación que ya había sido modificada en ocasiones anteriores, sumó tres nuevos delitos: conspiración por narcoterrorismo, provisión de apoyo material a una organización terrorista extranjera y conspiración para cometer este último ilícito.
Ávila Villadiego, de 49 años y actualmente prófugo, ya enfrentaba señalamientos por encabezar una estructura criminal dedicada al tráfico de cocaína, uso de armas de fuego y operación de redes ilícitas. Según las autoridades estadounidenses, ha liderado estas actividades desde octubre de 2021 hasta abril de 2026.
El fiscal del distrito, Joseph Nocella, afirmó que para el Clan del Golfo el narcotráfico y el terrorismo están estrechamente vinculados, al ser mecanismos que generan violencia e inestabilidad. En ese sentido, subrayó que el objetivo es llevar al líder criminal ante la justicia estadounidense.
“Chiquito malo” asumió el control de la organización tras la captura de su antecesor, Dairo Antonio Úsuga David, alias “Otoniel”, en 2021. Desde entonces, habría mantenido el envío de toneladas de cocaína desde Colombia hacia México y Centroamérica, con destino final en Estados Unidos.
Las autoridades también señalan que, bajo su mando, el grupo ha recurrido a asesinatos, secuestros y otras acciones violentas para mantener el control territorial, principalmente en la región de Urabá, en Antioquia, considerada clave para el tráfico de drogas.
La nueva acusación es resultado de la colaboración entre agencias estadounidenses incluyendo el FBI y autoridades antinarcóticos y el gobierno colombiano. El nombre de Ávila Villadiego ya había sido incluido en una lista de narcotraficantes entregada por Colombia a Estados Unidos en febrero pasado, tras un encuentro entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump.
Por su parte, “Otoniel” fue extraditado a Nueva York en 2022, se declaró culpable en 2023 y recibió una condena de 45 años de prisión, en uno de los casos más emblemáticos contra el narcotráfico colombiano en los últimos años.