Los gobiernos de Estados Unidos y Rusia retomaron el diálogo de alto nivel sobre la guerra en Ucrania con una reunión entre sus jefes diplomáticos, Marco Rubio y Serguéi Lavrov, quienes sostuvieron un encuentro en Manila para analizar el conflicto y explorar posibles vías que permitan avanzar hacia su conclusión.
La reunión se llevó a cabo en el marco de la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), celebrada en Filipinas, y representó un nuevo intento por mantener abiertos los canales diplomáticos entre Washington y Moscú, pese a las profundas diferencias que persisten sobre la invasión rusa a Ucrania.
Tras el encuentro, el Ministerio de Exteriores de Rusia informó que Lavrov expuso a Rubio la postura del Kremlin sobre la guerra y le presentó lo que calificó como “la situación real” en el frente de combate. Asimismo, reiteró que Moscú considera inadmisible que Occidente continúe suministrando armamento al gobierno de Kiev y acusó a varios países europeos de impulsar políticas dirigidas a provocar una “derrota estratégica” para Rusia.
Por su parte, Rubio reiteró el interés de Estados Unidos en contribuir a una solución negociada al conflicto, al señalar que, pese a las tensiones entre ambos países, es indispensable mantener el diálogo.
“Somos los dos países con mayores armas nucleares del planeta. No hablar sería imprudente e irresponsable”, afirmó el secretario de Estado estadounidense, quien insistió en que Washington está dispuesto a desempeñar un papel de mediador para poner fin a la guerra.
Lavrov, en tanto, aseguró que Rusia mantiene su disposición para alcanzar una salida política y diplomática, y señaló que Estados Unidos no ha descartado las propuestas discutidas durante la reunión que sostuvieron en agosto de 2025 los presidentes Vladimir Putin y Donald Trump, aunque el contenido de esos planteamientos no ha sido revelado oficialmente.
Las negociaciones de paz entre Moscú y Kiev permanecen estancadas desde febrero pasado. Mientras tanto, Ucrania ha intensificado sus ataques contra territorio ruso y Moscú ha respondido con una mayor ofensiva sobre Kiev y el puerto de Odesa.
La guerra, iniciada en febrero de 2022 tras la invasión rusa, continúa sin una solución definitiva, aunque ambas potencias coincidieron en mantener el diálogo como una vía para buscar una eventual salida al conflicto.